Tienes que presentar algo el jueves y estás mirando una diapositiva en blanco. La IA no te va a hacer el PowerPoint, pero sí lo que de verdad cuesta: decidir qué contar, en qué orden y qué dejar fuera. El diseño es lo de menos cuando el guion está bien.
Empieza por el final
La pregunta que ahorra más tiempo no es «¿qué pongo en las diapositivas?» sino «¿qué quiero que pase cuando termine?».
Voy a presentar [tema] a [quiénes son y qué les importa] en [duración]. Al terminar quiero que [decisión o acción concreta].
Dame la estructura: qué cuento en cada bloque, cuántos minutos le dedico y con qué idea quiero que se queden. Sin diseñar diapositivas todavía.
Al obligarte a escribir el objetivo, la mitad de las presentaciones se arreglan solas. «Que aprueben el presupuesto» y «que entiendan el proyecto» dan guiones completamente distintos, y mucha gente prepara el segundo cuando necesita el primero.
Del guion a las diapositivas
Con la estructura validada:
Convierte este guion en diapositivas. Para cada una dame el titular —una frase completa que afirme algo, no una etiqueta— y los tres puntos que lo sostienen. Nada de párrafos.
Lo del titular es la diferencia entre una presentación que se sigue y una que se lee. Compara:
| Etiqueta | Titular que afirma |
|---|---|
| Situación actual | Perdemos ocho horas semanales en tareas que se pueden delegar |
| Propuesta | Con dos días de formación recuperamos seis de esas ocho |
| Costes | Se amortiza en el primer mes |
Quien vea sólo los titulares de la izquierda no se entera de nada. Quien vea los de la derecha ya ha entendido la presentación entera.
Lo que más rinde: preparar lo que te van a preguntar
La presentación se prepara sola comparada con esto, y es donde se gana o se pierde:
Voy a presentar esto a [quiénes]. Dame las ocho preguntas más incómodas que me pueden hacer, ordenadas por probabilidad, y cómo respondería a cada una. Incluye las que cuestionen el coste y las que pongan en duda que funcione.
Y una vuelta más, que es la que de verdad separa:
Ahora ponte en contra. Si tú fueras [el perfil que decide] y quisieras rechazar esta propuesta, ¿qué argumento usarías?
Es incómodo de leer y por eso funciona. Descubres el punto débil en tu escritorio y no delante de doce personas.
Adaptar la misma presentación a otro público
Se tarda dos minutos y casi nadie lo hace:
Esta presentación está preparada para [público A]. Adáptala para [público B], a quien le importa [qué] y no le importa [qué]. Dime qué diapositivas quito, cuáles cambio y qué añado.
El mismo proyecto contado a dirección y al equipo técnico no comparte ni el orden. A dirección le interesa qué se consigue y cuánto cuesta; al equipo, cómo se hace y qué implica en su día a día.
Los tres errores de siempre
- Diapositivas con párrafos. Si se puede leer, la gente lee y deja de escucharte. Compites contigo mismo.
- Contar el proceso en vez del resultado. A nadie le importa cómo lo hiciste hasta que le importa lo que consigue.
- Dejar la petición para el final. Si necesitas una decisión, dilo pronto: la gente escucha distinto cuando sabe qué le vas a pedir.
Antes de darla por buena
Si la presentación lleva cifras, compruébalas en su fuente. Las que le hayas dado tú estarán bien; cualquiera que aparezca sin que la hayas escrito, no te fíes — es lo que hace cuando le falta un dato. Y una cifra inventada delante de dirección se recuerda mucho tiempo.
Regla práctica: toda cifra que vayas a decir en voz alta la has visto tú en el origen.
Lo que te llevas
Úsalo para el guion, los titulares y las preguntas incómodas. Ahí ahorra horas y mejora el resultado. El diseño de la diapositiva es lo último y lo de menos.
Más prompts por tarea en los 30 del trabajo de oficina, y cómo construir los tuyos en Claude para principiantes.
Preguntas frecuentes
¿Puede la IA hacerme una presentación?
Puede darte la estructura, el guion y el texto de cada diapositiva, que es la parte que más cuesta. El montaje visual sigue siendo tuyo o de la herramienta de presentaciones que uses.
¿Cómo consigo que no salga un guion genérico?
Diciéndole ante quién hablas, cuánto tiempo tienes y qué quieres que pase cuando termines. Una presentación para convencer a un comité de inversión no se parece en nada a una para formar al equipo, y sin decírselo sale la media de las dos.
¿Cuánto texto conviene poner en cada diapositiva?
Poco, y la IA por defecto pone mucho. Pídele expresamente que separe lo que va en la diapositiva de lo que vas a decir tú: son dos cosas distintas y confundirlas es lo que produce las presentaciones ilegibles.
¿Sirve para preparar las preguntas del final?
Es de lo más útil que hace. Pídele las diez preguntas más incómodas que te podrían hacer y prepara esas: es donde se decide una presentación y donde nadie ensaya.