Hacer propuestas comerciales con IA es rapidísimo. El riesgo es que salgan tan rápidas como genéricas: tres páginas que hablan de vuestra empresa y ni una línea del problema del cliente. Aquí tienes qué tienes que darle a Claude (lo que solo sabes tú), el prompt completo con el porqué de cada instrucción, la estructura que se lee de verdad, la revisión con los ojos del cliente y lo que nunca se deja a la IA.
Propuestas comerciales con IA: propuesta o presupuesto
¿Propuesta comercial o presupuesto? Antes de pedir nada, conviene separar dos papeles que a menudo se mezclan. El presupuesto dice qué, cuánto y cuándo: partidas, precio y plazo. La propuesta explica por qué eso resuelve el problema del cliente, y por qué con vosotros.
¿Por qué importa aquí? Porque cualquier IA para propuestas hace muy bien lo segundo y no debe tocar lo primero. El precio y el plazo salen de tus números y de tu agenda, no de un texto bien escrito. Lo que Claude hace mejor que nadie es convertir tus notas de la reunión en un documento claro y convincente.
Así que, en este artículo, «propuesta» es el documento que acompaña al presupuesto. Las cifras las pones tú.
Lo que solo sabes tú y Claude necesita
Una propuesta se gana en la reunión previa, no al escribirla. Si a Claude solo le das el nombre del cliente y vuestro catálogo, hará lo único que puede: describir vuestros servicios. Sale correcto y se parece a la de la competencia.
Lo que marca la diferencia son cuatro cosas que ya tienes en tus notas:
- El problema, con sus palabras. «Perdemos pedidos porque nadie contesta los correos del viernes.» Tal cual lo dijo el cliente, no traducido a jerga.
- Lo que le cuesta no resolverlo. Horas, clientes perdidos, una multa, un disgusto. Si lo dijo, apúntalo.
- Quién decide y qué le preocupa. La gerente mira el precio; el jefe de almacén, que no le cambien la forma de trabajar.
- Por qué vosotros. Un trabajo parecido que hicisteis, algo que otros no ofrecen, la razón por la que os llamaron.
Con esas cuatro cosas, la propuesta ya no puede parecerse a otra. Si trabajas en ventas y quieres ver el resto de tareas donde ayuda la IA (preparar la visita, el seguimiento, el CRM), están en IA para el equipo comercial.
Redactar una propuesta comercial con IA: el prompt
Para hacer la propuesta comercial con Claude, pega tus notas de la reunión y el presupuesto, y copia esto cambiando lo que va entre corchetes:
Vamos a escribir una propuesta comercial para [cliente], una [empresa de distribución de 20 personas]. Te paso mis notas de la reunión y el presupuesto. Quien decide es [la gerente], y lo que más le preocupa es [el coste y no parar el almacén].
Escribe la propuesta en dos páginas como máximo. Empieza por su problema, con sus palabras, y lo que le está costando. Después, cómo lo resolvemos y qué cambia para ellos. Nuestra empresa, al final y en un párrafo. Usa solo el precio, los plazos y los trabajos anteriores que aparecen en mis notas. Si te falta algo para convencer a [la gerente], dímelo en vez de inventarlo.
«Empieza por su problema» es la instrucción que más cambia el resultado. ¿Por qué? Porque quien lee una propuesta busca, en la primera página, la prueba de que le habéis escuchado. Si lo primero que ve es la historia de vuestra empresa, pasa página.
«Usa solo el precio, los plazos y los trabajos anteriores de mis notas» evita el error más caro. Sin esa frase, Claude puede rellenar con un plazo razonable o un caso de éxito que suena bien y que nunca existió. Por qué pasa, en por qué la IA se inventa cosas.
Explicarle a Claude el porqué de lo que le pides, y no solo el qué, es una de las recomendaciones de la propia guía de Anthropic para escribir prompts. Por eso el prompt dice quién decide y qué le preocupa.
La estructura que se lee
Una propuesta no se lee de principio a fin. Se hojea buscando tres cosas: si les habéis entendido, qué van a recibir y cuánto cuesta. Esta estructura pone cada cosa donde se busca:
| Bloque | Qué lleva | Largo |
|---|---|---|
| Su situación | El problema con sus palabras y lo que les cuesta | Un párrafo |
| Qué proponemos | Lo que vais a hacer, contado como lo que cambia para ellos | Media página |
| Cómo y cuándo | Fases, fechas y qué necesitáis de ellos | Una lista corta |
| Inversión | El precio del presupuesto, sin rodeos, y qué incluye | Unas líneas |
| Por qué nosotros | Un trabajo parecido y lo que os diferencia | Un párrafo |
| Siguiente paso | Qué tienen que hacer para empezar y hasta cuándo vale la oferta | Dos líneas |
Fíjate en que «por qué nosotros» va casi al final. Es lo contrario de lo que hacen muchas plantillas, y tiene sentido: cuando el cliente llega ahí, ya sabe que le habéis entendido.
Cuando la tengas, pídele a Claude «entrégamela en Word» y te crea el archivo, según la ayuda de Anthropic. Si además tienes que presentarla en una reunión, el método está en preparar presentaciones con IA.
La revisión con los ojos del cliente
Aquí está el paso que casi nadie da. Con la propuesta escrita, en la misma conversación, pide esto:
Ahora lee la propuesta como [la gerente], que tiene otras dos ofertas encima de la mesa y poco tiempo. Dime las tres razones por las que la rechazaría, empezando por la más probable, y qué frase concreta de la propuesta cambiarías para cada una.
«Otras dos ofertas encima de la mesa» obliga a Claude a comparar, aunque no las conozca. Y «qué frase cambiarías» convierte la crítica en algo que puedes arreglar en cinco minutos. Sin esa instrucción, la crítica se queda en generalidades como «podría ser más persuasiva».
Lo que no se deja a la IA
Una propuesta es un compromiso por escrito con tu firma. Por eso hay cuatro cosas que decides tú, aunque Claude las redacte:
El precio y los plazos. Salen de tus costes y de tu calendario. Revisa que la cifra de la propuesta es exactamente la del presupuesto (parece obvio, y es de lo que más se escapa).
Las promesas. «Os aseguramos», «sin coste adicional», «en 48 horas». Cada una de esas frases es algo que alguien de tu empresa tendrá que cumplir. Si no está aprobado, fuera.
Los trabajos y clientes que citas. Solo los reales, y solo si podéis nombrarlos. Una referencia inventada se descubre con una llamada.
Los datos del cliente. Tus notas llevan nombres, cifras de su negocio y a veces cosas que te contaron en confianza. Hazlo con una cuenta de empresa, la de pago para equipos, que lleva contrato. Qué se puede pegar y qué no, en datos confidenciales e IA.
Si la propuesta es para un concurso público, las reglas cambian (el pliego manda sobre todo lo demás). Lo contamos en licitaciones públicas con IA.
Todas las propuestas hechas con IA empiezan a parecerse. La que gana es la que suena a la conversación que tuviste con el cliente, y esa solo la tienes tú.
Por dónde empezar
Por la próxima propuesta que tengas que enviar. Antes de abrir Claude, escribe las cuatro cosas de la lista con tus notas de la reunión. Después usa el prompt, haz la revisión con los ojos del cliente y envía un correo corto con la propuesta adjunta (tienes ideas para ese correo en prompts para emails de trabajo).
Si haces propuestas cada semana, guarda en un Proyecto de Claude vuestra estructura, vuestro tono y los trabajos que podéis citar. Un Proyecto es una especie de carpeta con instrucciones fijas, y está en todos los planes. Cómo se monta, en Claude Projects.
Pedir con contexto, dar el porqué y revisar con otros ojos es lo que se practica en Creación de prompts de Claude. Si todavía no usas Claude, empieza por Claude para principiantes. Para un equipo comercial entero, desde la página de empresas.
Preguntas frecuentes
¿Puede la IA redactar una propuesta comercial completa?
Puede redactar el documento entero en minutos, pero solo con lo que le des. El problema del cliente, el precio, los plazos y los trabajos que podéis citar tienen que salir de ti. Sin eso, escribe una propuesta correcta y genérica, o se inventa lo que falta.
¿Qué diferencia hay entre una propuesta comercial y un presupuesto?
El presupuesto detalla qué se hace, cuánto cuesta y en qué plazo. La propuesta explica por qué eso resuelve el problema del cliente y por qué con vosotros. La IA ayuda mucho con la propuesta; las cifras del presupuesto las decides tú.
¿Qué información hay que darle a la IA para una propuesta?
Tus notas de la reunión, el problema con las palabras del cliente, lo que le cuesta no resolverlo, quién decide y qué le preocupa, el presupuesto y un trabajo parecido que hayáis hecho. Cuanto más concreto, menos genérica sale.
¿Cómo evitar que la propuesta suene genérica?
Empieza por el problema del cliente y no por vuestra empresa, usa sus palabras y pide a Claude que revise la propuesta como la persona que decide, con otras ofertas encima de la mesa. Esa revisión saca las frases que podrían estar en cualquier propuesta.
¿Es seguro meter datos del cliente en Claude?
Con una cuenta de empresa, que lleva contrato y en la que las conversaciones no se usan para entrenar por defecto, sí. Con una cuenta personal, quita antes los nombres y los datos sensibles del cliente o no los pegues.