Los tokens son los trozos en los que Claude parte el texto para leerlo, y la unidad con la que se mide casi todo: cuánto cabe en una conversación, cuánto gastas del plan y cuánto cuesta. Saber qué son los tokens explica por qué a veces se olvida de un documento o el plan se acaba antes de lo que esperabas. Aquí va qué son, cuántas palabras son y cómo gastar menos sin perder calidad.
Qué son los tokens, explicado con piezas de Lego
Un modelo de lenguaje como el de Claude no lee letras sueltas ni palabras enteras. Parte el texto en trozos y trabaja con esos trozos. Cada trozo es un token.
Piensa en una caja de Lego. Las palabras que salen mucho, como «casa», «pedido» o «gracias», suelen ser una pieza grande, de las que ya vienen hechas. Las largas o raras se montan con varias piezas pequeñas. Una sigla rara o un apellido poco común puede necesitar unas cuantas.
¿Por qué no usa palabras enteras, que sería más fácil? Porque con piezas puede leer cualquier cosa, también palabras que no ha visto nunca: el nombre de tu empresa, una referencia de producto, una errata. Con un diccionario cerrado de palabras, eso no cabría.
Tú no ves los tokens cuando escribes. Pero están detrás de tres cosas que sí notas, y por eso merece la pena entenderlos. Antes, la pregunta que todo el mundo se hace.
Cuántas palabras es un token
No hay una cifra exacta, porque depende del idioma y del texto. Lo que sí publica Anthropic, la empresa que hace Claude, son estas referencias:
| Qué | Cuántos tokens | Dónde lo dice |
|---|---|---|
| Un token | Unos 3,5 caracteres de texto en inglés; varía según el idioma | Glosario de Anthropic |
| Una página de un PDF | Entre 1.500 y 3.000 tokens de texto, según lo densa que sea | Documentación sobre PDF |
| Un millón de tokens | Unas 555.000 palabras en inglés, o 2,5 millones de caracteres | Tabla de modelos de Anthropic |
Para el español no da la cifra. Así que lo más útil es quedarse con la de las páginas, porque es la que te sirve con tus documentos.
Hagamos la cuenta con un contrato de cuarenta páginas en PDF. A entre 1.500 y 3.000 tokens por página, salen entre 60.000 y 120.000 tokens (y eso solo el texto: las páginas se leen también como imagen, y eso suma). Un correo de diez líneas, en cambio, es una fracción mínima de una página.
Con eso ya tienes la intuición que hace falta: lo que pesa no son tus preguntas, son los documentos que pegas y lo largo de la conversación.
Los tres sitios donde los tokens te limitan
1 · Lo que cabe en una conversación. Todo cuenta: tus mensajes, sus respuestas y los documentos que subes. Ese espacio es la ventana de contexto. En los planes de pago va de 200.000 tokens a un millón según el modelo, dice la ayuda de Claude sobre límites (consultada el 28 de septiembre de 2026; cambia con cada modelo).
2 · Lo que gastas del plan. En la suscripción no ves tokens, pero el uso se calcula con la longitud y la complejidad de tus conversaciones, el modelo y las funciones que usas. Por eso un día de contratos largos gasta lo que una semana de correos. Cuál te conviene, en qué plan de Claude necesitas.
3 · Lo que cuesta en la API. Si tu empresa usa Claude conectado a otros programas, se paga por tokens: los que entran, que es lo que le mandas, y los que salen, que es lo que responde. Si solo usas la web o la app, esto no te toca.
Por qué te han pasado estas cosas
Con los tokens en la cabeza, varias rarezas dejan de serlo:
- Una respuesta larga se corta a media frase. Cada respuesta tiene un tope. No es un fallo: escribe «continúa» y sigue.
- A media conversación deja de respetar el tono que pediste. La conversación ha crecido tanto que esa instrucción del principio pesa menos, o ya no está delante.
- Unos días llegas al límite del plan y otros no. Los días de documentos largos consumen muchísimo más que los de preguntas cortas.
- Le pegas un informe entero y responde como si solo hubiera leído el principio. Demasiado material a la vez: se diluye lo que importa.
Cómo gastar menos tokens sin perder calidad
La buena noticia es que casi todo el ahorro está en hábitos, no en atajos técnicos. Cinco que funcionan:
- Una conversación por asunto. Cada respuesta tiene en cuenta todo el historial. Si arrastras veinte mensajes de otro tema, los vuelves a gastar en cada respuesta. La propia ayuda de Claude recomienda empezar una nueva cuando la conversación se alarga.
- Pega la parte, no el todo. Si preguntas por tres cláusulas, pega las tres cláusulas. Gastas menos y acierta más, porque hay menos ruido. Cuando sí necesitas el documento entero, el método está en resumir documentos con IA.
- Pide la extensión. «Máximo ocho líneas» gasta menos que dejarlo suelto, y te ahorra recortar después.
- Lo que repites siempre, en un Proyecto. Si en cada conversación explicas quién eres y cómo escribís en tu empresa, guárdalo una vez en los Proyectos de Claude (carpetas con instrucciones y documentos fijos).
- Apaga lo que no usas. La búsqueda web y los conectores también consumen. Si no los necesitas para esa tarea, desactívalos.
Lo que no debes recortar para ahorrar
Tu petición. Es el error de quien ha entendido lo de los tokens a medias, y es muy comprensible: si cada palabra cuenta, la tentación es escribir poco.
Pero una petición de dos líneas gasta poco y devuelve algo genérico, que luego hay que pedir otra vez o reescribir entero. Al final gastas más tokens y más tiempo.
Una petición completa (para quién es, para qué, qué tono, qué formato) ocupa unas líneas y devuelve algo que se puede usar. Ahí no se recorta. Se recorta en el material que sobra, no en la instrucción. Cómo escribirla, en cómo escribir un buen prompt.
Y una observación sobre las cifras grandes. Cada vez que crece la ventana de contexto, alguien anuncia que los tokens ya no importan. Importan igual: lo que cambia es cuánto tardas en notarlo.
Los tokens son la moneda con la que se cuenta el texto. No hace falta calcularlos, pero sí saber dónde ser breve: en lo que pegas, nunca en lo que pides.
Por dónde empezar
Esta semana, con la tarea que más repites. Ábrele una conversación nueva, pega solo la parte del documento que hace falta y escribe la petición completa, con contexto. Compara con cómo lo hacías antes: mismo resultado o mejor, con bastante menos gasto.
Si estás usando el plan gratuito y te quedas corto a menudo, antes de pagar prueba estos cinco hábitos una semana. Muchas veces el problema no era el plan.
Esa forma de trabajar (conversaciones cortas, material justo, peticiones completas) se practica sobre tareas reales en Claude para principiantes: cinco módulos, 22 lecciones, 49 €. Para un equipo que comparte plan, desde la página de empresas.
Preguntas frecuentes
¿Qué es un token en inteligencia artificial?
Es el trozo en el que el modelo parte el texto para trabajar con él. Una palabra frecuente suele ser un token; una larga o rara, varios. Con tokens se mide cuánto cabe en una conversación, cuánto gastas y cuánto cuesta.
¿Cuántas palabras es un token?
No hay una cifra fija. Anthropic calcula unos 3,5 caracteres por token en inglés y avisa de que varía con el idioma. Para documentos, la referencia más útil es la suya para PDF: entre 1.500 y 3.000 tokens por página.
¿Por qué se cobra por tokens?
Porque el trabajo que hace el modelo depende de cuánto texto lee y escribe, no de si es un correo o un contrato. Por eso cuentan los dos sentidos: lo que le mandas y lo que responde.
¿Cuántos tokens caben en Claude?
En los planes de pago, entre 200.000 y un millón de tokens por conversación según el modelo, según la ayuda de Claude en septiembre de 2026. La cifra cambia con cada modelo nuevo, así que conviene mirarla ahí. Que quepa mucho no significa que dé igual llenarlo.
¿Cómo puedo gastar menos tokens?
Abriendo una conversación nueva para cada asunto, pegando solo la parte del documento que hace falta, pidiendo la extensión que quieres y guardando en un Proyecto lo que repites siempre. Lo que no conviene recortar es la petición.