Los tokens son la unidad con la que la IA cuenta el texto. Importan por tres cosas muy concretas: por qué te corta a mitad de un documento, por qué hay planes que se agotan antes de lo que esperabas y por qué a veces «se olvida» de lo que le dijiste al principio.
No hace falta entender cómo se calculan. Sí conviene saber qué te limitan.
Qué es un token
Un modelo de lenguaje no lee palabras: parte el texto en trozos y trabaja con esos trozos. Cada trozo es un token.
Un token no es una palabra ni una sílaba. Aproximadamente:
| Texto | Tokens (aprox.) |
|---|---|
| Una palabra corriente en español | 1 a 3 |
| Una frase de quince palabras | 25 a 35 |
| Un email de diez líneas | 150 a 250 |
| Un folio escrito | 600 a 900 |
| Un contrato de veinte páginas | 15.000 a 20.000 |
Regla de bolsillo para el español: divide las palabras por 0,7. Mil palabras rondan los 1.400 tokens. En inglés salen bastantes menos, porque los modelos se entrenaron sobre todo con inglés y parten ese idioma de forma más eficiente.
Los tres sitios donde te van a limitar
1 · Lo que cabe en una conversación. Es el límite del que casi nadie avisa. Todo lo que hay en la conversación —tus mensajes, sus respuestas, los documentos que pegaste— cuenta. Cuando se llena, lo más antiguo deja de tenerse en cuenta. Es lo que explica que en una charla larga «se olvide» de una instrucción que diste al principio.
2 · Lo largo que puede ser cada respuesta. Hay un tope por respuesta, más bajo que el de la conversación. Por eso a veces un texto se corta a media frase: no es un fallo, es que llegó al límite. Basta con escribir «continúa».
3 · Lo que pagas. En los planes por consumo se factura por tokens de entrada y de salida. En los planes de suscripción no ves tokens, pero los límites de uso están calculados sobre ellos.
Por qué esto explica cosas que te han pasado
- Pegas un documento largo y la respuesta ignora el final. No cabía entero.
- A media conversación deja de respetar el tono que pediste. Esa instrucción quedó fuera de lo que puede tener presente.
- El texto se corta a mitad de frase. Tope de respuesta.
- Con la misma suscripción unos días llegas y otros no. Los documentos largos consumen muchísimo más que las preguntas cortas.
Cómo gastar menos sin perder calidad
Esto es lo aprovechable. Cuatro hábitos que reducen el consumo de forma notable:
- Una conversación por asunto. Si cambias de tema, abre otra. Arrastrar veinte mensajes de un asunto anterior gasta en cada respuesta y además ensucia el contexto.
- Pega sólo la parte que importa. Del contrato de veinte páginas, las tres cláusulas que preguntas. Ahorras y encima aciertas más, porque hay menos ruido.
- Pide la extensión que quieres. «Máximo ocho líneas» gasta menos que dejarlo suelto y te evita recortar después.
- El contexto permanente, en su sitio. Si repites el mismo preámbulo en cada conversación, lo estás pagando cada vez. Para eso están los proyectos.
Lo que no debes hacer por ahorrar
Recortar el contexto de tus peticiones. Es el error de quien ha entendido lo de los tokens a medias.
Un prompt de dos líneas gasta poco y devuelve algo genérico que hay que reescribir entero — con lo que acabas gastando más y perdiendo tiempo. Un prompt completo gasta unos cientos de tokens y devuelve algo utilizable. Ahí no se recorta: se recorta en el material innecesario, no en la instrucción. La diferencia está en cómo se pide.
En una frase
Los tokens son la moneda con la que se cuenta el texto. No hace falta calcularlos, pero saber que existen explica los cortes, los olvidos y los límites, y sobre todo dice dónde conviene ser breve: en lo que pegas, no en lo que pides.
En Claude para principiantes se practica esa diferencia sobre tareas reales, que es donde se nota.
Preguntas frecuentes
¿Qué es un token en inteligencia artificial?
La unidad en la que el modelo trocea el texto. No es exactamente una palabra: las frecuentes suelen ser un token entero y las raras se parten en varios. Es la unidad en la que se mide todo, tanto los límites como el precio.
¿Cuántas palabras es un token?
En español, la regla que sirve para calcular es que un token viene a ser unas tres cuartas partes de una palabra. Un folio ronda los 700 tokens. Para estimar coste o si algo cabe, con esa aproximación basta.
¿Por qué se cobra por tokens?
Porque el coste real de procesar un texto depende de su longitud, no de si es un correo o un contrato. Cobrar por token es cobrar por trabajo hecho. Y cuentan los dos sentidos: lo que envías y lo que responde.
¿Cómo puedo gastar menos tokens?
Pegando sólo la parte del documento que hace falta en vez del documento entero, y empezando conversación nueva cuando cambias de asunto: al continuar una larga se reenvía todo el historial cada vez, y eso se paga.